Se consideraba realista, demasiado realista, y para ella la realidad era tan cruda como un solomillo poco hecho, sí, una mierda de metáfora pero al caso...
Tampoco es que hubiese tenido una infancia traumática o hubiese pasado por algún tipo de experiencia catastrofista para que concibiese un odio o rechazo a la sociedad, o más bien desprecio; todo le parecía falso, todos eran malos y no confiaba en nadie.
Puede que se sintiera asqueada por el hecho de que la gente era feliz pues no se paraban a pensar en sus vidas, ni en el mundo, ni en la realidad, porque vivían en constante evasión, en la eterna ignorancia, en la estabilidad que da tener una familia que te quiere al volver del trabajo; y les maldecía por el hecho de estar ella torturándose cargando con el peso de vivir constantemente con esa cruda realidad siempre presente...
En cierto modo este odio o desprecio la hizo realista , pero puede que esa actitud acabara degenerando en la creación de una realidad hecha a su medida, que al fin y al cabo es lo que todos tienen, sin embargo esta realidad era dañina para ella y cuando se enfrentaba a los problemas de verdad se daba cuenta que por muy realista que fuese siempre había algo que idealizaba y se daba con un canto en los dientes. Ella que se consideraba la más realista sufría por darse cuenta de su idealización y la consiguiente decepción, mientras los demás que vivían en la inopia , acostumbrados a la idealización jamás salían decepcionados.