martes, 10 de julio de 2012

Realidad idealizada











Se consideraba realista, demasiado realista, y para ella la realidad era tan cruda como un solomillo poco hecho, sí, una mierda de metáfora pero al caso...

Tampoco es que hubiese tenido una infancia  traumática o hubiese pasado por algún tipo de experiencia catastrofista para que concibiese un odio o rechazo a la sociedad, o más bien desprecio; todo le parecía falso, todos eran malos  y no confiaba en nadie.
Puede que se sintiera asqueada por el hecho de que  la gente era feliz pues no se paraban a pensar en sus vidas, ni en el mundo, ni en la realidad, porque vivían en constante evasión, en la eterna ignorancia, en la estabilidad que da tener una familia que te quiere al volver del trabajo; y les maldecía por el hecho de estar ella torturándose cargando con el peso de vivir constantemente con esa cruda realidad siempre presente... 

En cierto modo este odio o desprecio la hizo realista , pero puede que esa actitud acabara degenerando en la creación de una realidad hecha a su medida, que al fin y al cabo es lo que todos tienen, sin embargo esta realidad era dañina para ella y cuando se enfrentaba a los problemas de verdad se daba cuenta que  por muy realista que fuese  siempre había algo que idealizaba y se daba con un canto en los dientes. Ella que se consideraba la más realista sufría por darse cuenta de su idealización y la consiguiente decepción, mientras los demás que vivían en la inopia , acostumbrados a la idealización jamás salían decepcionados.

domingo, 1 de julio de 2012

Pasado

No es un lugar maravilloso pero tampoco el peor del mundo; solía pasar allí sus veranos y fines de semana varios, como no, obligada por sus padres. Era una niña espontánea, libre y alegre pero sólo en su intimidad, con quien se permitía serlo.
Ya de por sí era un pueblito pequeño sin mucha gente y eso hacía  que no se pudieran tener muchas amistades, de todas formas  a ella le gustaba la soledad y ello no suponía ningún problema.
Mucha gente piensa que los niños son inocentes o inofensivos, pero por lo menos la relación que ella mantenía con los pocos niños de allí era puro trámite, eran pocos y había que entretenerse, interés a más no poder.
Más adelante comenzó a relacionarse con otro tipo de gente, se trataba de una amistad sincera, lo más probable es que todos fuesen allí en busca de evasión, de todos los problemas y agobios de la gran ciudad y volver a ser niños durante un corto período de tiempo; sin embargo el tiempo pasa para todos, se hacen mayores, unos maduran y les gustan cosas distintas, otros maduran  pero siguen siendo igual o con algún vestigio de lo que antes fueron; muchos no van o van poco, otros nunca, algunos siempre, y un día la no niña se dio cuenta de que ya nada sería como antes, que la gente cambia y tiene otros gustos, que  no a todo el mundo le gusta tumbarse en lo alto del monte o en la cuesta más alta del pueblo a mirar  esas  brillantes y pequeñas estrellas que iluminan el cielo y que en la gran ciudad no pueden admirarse; se dio cuenta de que eso que parecía un escape para ella se había convertido en algo superficial, vacío  y que nadie le da importancia al pasado y los tiempos anteriores , aunque también se ha dado cuenta que vive en el pasado por miedo a enfrentarse al presente y el futuro, y aún sabiéndolo le da igual, cualquier tiempo pasado fue mejor.